De acuerdo con algunas proyecciones, se podrían necesitar 100 años antes de que la población de elefantes marinos del Sur de la Península Valdés vuelva a tener 18.000 hembras reproductivas como en 2022. En un trabajo realizado en conjunto con investigadores del CESIMAR, Cenpat-Conicet, y otras instituciones nacionales e internacionales (https://doi.org/10.1111/mms.70009) se evaluó el posible impacto de la epidemia de gripe aviar, ocurrida en 2023, dónde casi todas las crías nacidas en ese año murieron, además de un número indeterminado de adultos reproductores.
En este trabajo se consideraron distintos escenarios proyectando la cantidad de nacimientos para los próximos años. Si el episodio hubiera afectado sólo a las crías, la población podría recuperarse a los niveles de 2022 entre 2029 y 2051 debido a que la mortalidad natural en las primeras etapas de vida es de por sí muy alta. Pero si la enfermedad afectó a una parte significativa de la población reproductiva, el año esperado de recuperación podría ser 2091. Sin embargo, hay escenarios aún más dramáticos, como el que combina mortalidad de hembras adultas con la pérdida de oportunidades reproductivas por impacto sobre el sistema social a causa de la muerte de machos adultos, o cuando la epidemia se repite. En el peor de los casos, la población se vería como en 2022 recién a mediados del siglo XXII.
El trabajo destaca la necesidad de realizar monitoreos periódicos que aporten datos y sirvan de alerta en el caso de niveles anormales de mortalidad. Las conclusiones se encuentran respaldadas por décadas de datos demográficos y de salud animal recopilados por investigadores del CONICET, la UNPSJB, WCS Argentina, y la Universidad de California Davis.